CARTA NATAL - Grabada
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Reservar sesiónTodo lo que hace falta para leer tu propia carta, en orden y sin humo. Qué es la astrología de verdad, qué es una carta natal y qué significa cada pieza del mapa, de los planetas a los aspectos. Cada tema tiene su página, y todas se leen sin haber abierto un libro de astrología en la vida.
Por Maria Fernanda Abreu, astróloga · · 5 min de lectura

La astrología estudia la relación entre dónde estaban los planetas en un momento dado y lo que pasa aquí abajo, en una persona o en un momento concreto. Su herramienta central es la carta natal, que es la foto del cielo en el minuto exacto en que naciste, vista desde el sitio exacto donde naciste, y todo lo demás que hace un astrólogo, los tránsitos, la revolución solar, la sinastría, la astrocartografía, se lee sobre esa foto. Así que la pregunta de por dónde empezar tiene una sola respuesta, y es por la carta.
Se le tiene por adivinación, y no lo es, porque una carta no dice qué te va a pasar sino con qué piezas funcionas y cuándo se activa cada una. Es más parecido a leer el manual de un aparato que a leer una bola de cristal, ya que el manual te dice cómo va montada la máquina, qué botones tiene y para qué sirve cada uno, y después eres tú quien decide qué hace con ella. Lo que la astrología te devuelve es una imagen nítida de con qué piezas funcionas y cómo se te encajan, y esa imagen sirve porque casi nadie se conoce tan bien como cree.
Tampoco es el horóscopo del periódico, aunque comparta los nombres. El horóscopo mira una sola pieza de las diez que hay en una carta, que es el signo donde estaba el Sol, y con eso intenta hablarle a la doceava parte de la humanidad, así que no puede acertar más que de casualidad. Una carta natal mira las diez piezas, en su signo, en su casa y en relación unas con otras, y por eso dos personas del mismo signo pueden no parecerse en nada.
Una carta tiene cuatro capas, y se aprenden en este orden porque cada una se apoya en la anterior. Los planetas son qué, los signos son cómo, las casas son dónde y los aspectos son cómo se relacionan entre sí.
Y debajo de todo eso hay dos clasificaciones que ordenan los doce signos y que conviene tener claras antes de meterse con ellos, que son los cuatro elementos, la materia de la que está hecho cada signo, y las tres modalidades, qué hace cada signo con esa materia. Con eso, los doce dejan de ser una lista para memorizar y pasan a ser una tabla de cuatro por tres que se deduce sola.
Un aviso antes de arrancar. Se aprende más rápido con la carta propia delante que con teoría suelta, porque cada concepto se vuelve una cosa que te pasa a ti y no una definición. Calcula la tuya, ábrela en otra pestaña y ve leyendo estas páginas con ella al lado. Cada vez que aparezca un término, búscalo en tu carta y verás que se entiende a la primera.
Tres datos, y no hay manera de saltarse ninguno. La fecha de nacimiento, que da la posición de los planetas en el zodiaco. La ciudad, porque el cielo no se ve igual desde Bogotá que desde Madrid, y de ahí salen las casas. Y la hora, que es el dato que más gente no tiene y el que más importa, porque el Ascendente y las casas cambian cada cuatro minutos, y sin la hora la carta se queda sin la mitad de la información.
Si no tienes la hora, la carta sigue sirviendo para los planetas en sus signos y para los aspectos entre ellos, que es ya muchísimo, aunque no para las casas ni para el Ascendente. La hora suele estar en el certificado de nacimiento, en la libreta del hospital o en la memoria de quien estaba ahí ese día, y vale la pena buscarla antes de dar por perdida esa mitad.
El estudio de la relación entre dónde están los planetas y lo que pasa aquí abajo. Su herramienta central es la carta natal, la foto del cielo en el minuto en que naciste, y todo lo demás se lee sobre ella.
Por la carta natal, y con la tuya delante. Después los planetas, que son las piezas, luego los signos, que las colorean, y las casas, que dicen dónde pasa cada cosa. Los aspectos van al final, porque relacionan piezas que ya tienes que conocer.
No. El cálculo lo hace el programa, y la calculadora de esta web lo hace gratis. Lo que hace falta aprender es a leer el resultado, y para eso están estas páginas.
No predice, describe tendencias y ciclos. Lo que dice una carta es qué energías tienes y cuándo se activan, y lo que haces con eso sigue dependiendo de ti.
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Reservar sesiónLo que dice esta página sigue la astrología tradicional y está comprobado punto por punto, no copiado de ninguna parte.