CARTA NATALPregrabada
Envío por WeTransfer
Reservar sesiónLos elementos agrupan los doce signos en fuego, tierra, aire y agua. Aquí ves qué aporta cada uno y cómo se reparten en tu carta.
Por Maria Fernanda Abreu, astróloga | | 6 min de lectura
Frente a un problema, hay quien se lanza a hacer algo, quien arma un plan, quien lo conversa y quien primero necesita sentirlo. Buena parte de esa diferencia está en los elementos. Cada signo pertenece a uno de los cuatro. La mezcla de tu carta muestra con qué te mueves más fácil y qué te cuesta encender. Cuenta tus planetas por elemento y entra a la ficha del que más pese.
Los elementos son cuatro grupos de tres signos cada uno. Al fuego pertenecen Aries, Leo y Sagitario. A la tierra, Tauro, Virgo y Capricornio. Al aire, Géminis, Libra y Acuario. Y al agua, Cáncer, Escorpio y Piscis. Los signos de un mismo elemento están a 120 grados entre sí en la rueda y se entienden con facilidad.
Importan porque muestran el temperamento de la carta completa. Una carta con mucho fuego y poca agua funciona distinto a una con el reparto al revés, aunque las dos tengan el Sol en el mismo signo. El elemento que más pesa te marca el ritmo. El que falta suele ser el que más buscas afuera, en personas, trabajos o hábitos.
El fuego es el elemento de Aries, Leo y Sagitario. Es el impulso, el entusiasmo y las ganas de empezar. Con mucho fuego arrancas rápido, contagias ganas y te aburres cuando algo se vuelve rutina. Con poco, cuesta encenderse y ayuda tener cerca gente que te prenda. ¿Cuántos cursos tienes pagados y a medio terminar?
La tierra es el elemento de Tauro, Virgo y Capricornio. Es lo práctico, el cuerpo, el dinero y lo que se puede tocar. Con mucha tierra te importa que las cosas funcionen y duren, y desconfías de lo que no ves. Con poca, te cuesta bajar las ideas a horarios y presupuestos. Su ficha explica cómo se nota en tu carta.
El aire es el elemento de Géminis, Libra y Acuario. Es la mente, la palabra y el contacto con la gente. Con mucho aire piensas rápido, conversas con facilidad y a veces te quedas en la idea. Con poco, te cuesta tomar distancia de lo que sientes y explicarlo con palabras. Es el elemento de quien necesita hablar algo para entenderlo.
El agua es el elemento de Cáncer, Escorpio y Piscis. Es la emoción, la memoria y la intuición. Con mucha agua captas el ánimo de un lugar al entrar y te cuesta separar lo tuyo de lo ajeno. Con poca, puedes tardar en darte cuenta de lo que sientes hasta que el cuerpo avisa. ¿Te ha pasado que entras a una reunión y sabes que algo pasó antes de que nadie hable?
Se cree que tu elemento es el de tu signo solar, y que con el Sol en Tauro eres de tierra y ya. El elemento se mide con la carta completa. Alguien con el Sol en Tauro puede tener la Luna, el Ascendente y varios planetas en fuego, y en esa carta el fuego pesa más que la tierra.
Anota el signo de tus siete planetas clásicos y el de tu Ascendente. Son el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. Suma cuántos caen en cada elemento. Al Sol, la Luna y el Ascendente puedes darles doble peso, porque son las piezas que más se notan. Urano, Neptuno y Plutón quedan fuera, porque su signo lo comparte toda una generación.
Después mira el resultado. Si un elemento tiene cuatro piezas o más, marca tu forma de funcionar. Si otro tiene una o ninguna, es común que lo compenses buscándolo afuera o exagerándolo en algún tema. ¿Cuál es el elemento que menos tienes? Mira qué personas y qué actividades te lo dan, porque ahí suele estar lo que te equilibra.
Los elementos son fuego, tierra, aire y agua, los cuatro grupos en que se reparten los doce signos del zodiaco. Muestran el temperamento de una carta natal según cuántos planetas caen en cada uno.
Fuego con Aries, Leo y Sagitario. Tierra con Tauro, Virgo y Capricornio. Aire con Géminis, Libra y Acuario. Agua con Cáncer, Escorpio y Piscis.
Que esa manera de funcionar domina. Mucho fuego es empuje, mucha tierra es paciencia y sentido práctico, mucho aire es cabeza y palabra, mucha agua es sensibilidad y memoria emocional.
Que esa manera no te sale de fábrica y la tienes que aprender o buscar fuera, y suele ser justo lo que más te atrae en otras personas. No es un defecto sino un área que se entrena.
El fuego con el aire y la tierra con el agua. Fuego y agua se apagan mutuamente, y tierra y aire hablan idiomas distintos, aunque en una carta bien integrada esas mezclas son las que dan más juego.
Envío por WeTransfer
Reservar sesión
Vía Zoom
Reservar sesión
Envío por WeTransfer
Reservar sesión
Vía Zoom
Reservar sesión
Envío por WeTransfer
Reservar sesión
Vía Zoom - ¿Dónde pasar mi cumpleaños?
Reservar sesión
Vía Zoom
Reservar sesión
Vía Zoom
Reservar sesión