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El undécimo signo del zodiaco, de aire y fijo, gobernado por Saturno y por Urano. Qué reparte de verdad, qué significa cada planeta en Acuario y por qué le corresponde la casa 11.
Por Maria Fernanda Abreu, astróloga · · 7 min de lectura
Acuario es el undécimo signo del zodiaco, es de aire y de modalidad fija, y lo gobiernan dos planetas, Saturno por la tradición y Urano desde que se descubrió, y en consulta se usan los dos. El Sol lo recorre entre el 20 de enero y el 18 de febrero. Se le tiene por el signo raro de la rueda y esa fama mira el resultado y se pierde el motivo, porque lo que Acuario reparte no es rareza sino perspectiva, o sea la capacidad de mirar cualquier cosa desde fuera, ver lo que le sirve al conjunto y no solo a uno, y atreverse a decir que el sistema podría funcionar de otra manera, y de todo lo que un mapa astral puede darte esa es de las que más incomodan en el momento y más se agradecen diez años después.
El orden de la rueda no es decorativo, ya que cada signo se hace cargo de lo que el anterior dejó a medias, y Capricornio deja siempre lo mismo, que es una estructura levantada con esfuerzo, sólida y bien hecha, y pensada para uno solo. Acuario es el que mira esa estructura y pregunta por qué no le sirve a todos, porque de nada sirve un edificio perfecto si solo puede entrar quien lo construyó, y hace falta alguien que abra las puertas, reparta lo que hay y se atreva a cambiar las reglas si las reglas dejan gente fuera. El Sol entra en Acuario en pleno invierno del hemisferio norte, cuando la construcción de Capricornio ya está en pie y toca decidir para quién es, así que su trabajo dentro de la rueda no es levantar ni terminar, sino sostener la idea de que lo que sirve tiene que servirle a más de uno.
Se entiende mejor mirando cómo se reparten el trabajo las tres modalidades, ya que los doce signos se agrupan de tres en tres según qué hacen con la energía que les toca.
Acuario es el fijo de aire, y es la mezcla más terca de las doce en lo que a ideas se refiere, porque el aire ya piensa por su cuenta y lo fijo se dedica a que además no suelte la idea aunque todo el mundo alrededor le diga que está equivocado. Por eso el signo que tiene fama de revolucionario es a la vez de los más obstinados del mapa, y no es contradicción, es su diseño.
Por eso quien tiene mucho Acuario en la carta carga con un talento que la gente llama rareza hasta que le da la razón, y se ve en cosas muy concretas.
Lo otro, que también hay que decirlo, es que muchas veces les cuesta más querer a la persona que tienen delante que a la humanidad entera, y no por frialdad sino porque lo cercano les pide una entrega sin distancia y la distancia es justo lo que les permite ver.
Acuario no significa desapego, por más que el tópico insista. Lo que hay es una necesidad de mirar desde fuera para entender, y en cuanto entiende que se puede estar dentro y seguir viendo, esa misma distancia se vuelve la parte de ti que le da a la gente de alrededor la libertad de ser como es, sin pedirle que encaje, y eso es de las formas más raras y más generosas de querer que existen.
Acuario es de los pocos signos que tienen dos regentes, y no compiten sino que se reparten el trabajo. Saturno es el de toda la vida, el que la tradición le dio antes de que existieran telescopios, y en Acuario es la versión mental de sí mismo, la que sostiene una idea durante décadas en lugar de una piedra. En Capricornio, su otro signo, Saturno construye y se ve, mientras que aquí piensa a largo plazo y sostiene principios.
Urano llegó después, y fue el primer planeta que se descubrió con telescopio, en plena época de revoluciones, así que la astrología moderna se lo dio a Acuario porque cuadraba demasiado bien para no dárselo. El relato antiguo lo hace el cielo mismo, el padre de Saturno, al que Saturno destronó, y esa imagen explica bastante, porque Urano es lo que estaba antes de las reglas y lo que las rompe cuando se quedan viejas, y lo que gobierna es justo eso, la actualización del sistema, el terremoto que suelta lo que no tenía buen seguro y la mirada que ve lo que todavía no existe.
Al lado del Sol se acaba de entender, ya que el Sol quiere ser el centro y Acuario pone el centro en el grupo, y esa diferencia no es falta de identidad sino otra forma de tenerla, la de quien se define por las ideas que comparte y no por el sitio que ocupa. De ahí que el Sol lo pase mal en este signo, porque está en el opuesto al suyo y aquí se desconfía de cualquiera que quiera brillar solo.
Un signo no se vive igual según qué planeta lo ocupe, porque cada planeta señala qué parte de ti está usando esa energía, y los cinco personales son los que más se notan en el día a día.
La identidad
El Sol está en el signo opuesto al suyo, o sea en exilio, porque él quiere ser el centro y este signo pone el centro en el grupo. Te reconoces en lo que piensas y en lo que compartes, no en lo que posees ni en el sitio que ocupas, y las etapas en que te obligan a encajar en un molde te dejan con la sensación rara de estar traicionándote. Tu forma de crecer pasa por encontrar tu gente y tu causa, y la trampa es confundir ser distinto con tener razón.
El refugio emocional
La Luna es lo primero que haces cuando el suelo se mueve, y en Acuario ese refugio es tomar distancia. Cuando algo te duele, lo que te calma es mirarlo desde fuera, entenderlo como si le pasara a otro y hablarlo con amigos antes que con la familia. Necesitas espacio incluso de quien más quieres, y lo que peor llevas es que te pidan una emoción que no sientes o que la sientas más rápido de lo que te sale.
La cabeza y la palabra
Mercurio es el filtro con el que traduces el mundo, y en Acuario piensa en sistemas. Ves las conexiones que a otros se les escapan, se te ocurren soluciones que nadie había puesto sobre la mesa y defiendes tus ideas con una terquedad que a veces no admite datos nuevos. Lo que mejor le sienta a esta posición es un problema colectivo, porque para eso está hecha esa cabeza y en lo pequeño se aburre.
El amor y el gusto
Venus está en un signo que le pide libertad, así que aquí el amor empieza por la amistad y necesita aire para durar. Te enamoras de quien piensa distinto, no soportas los celos ni las reglas de pareja que no entiendes, y te cuesta el romanticismo de manual. La ventaja rara de esta posición es que quieres sin pedir que el otro cambie, y hay muchísima gente que confunde el amor con un proyecto de reforma.
La acción y el deseo
Marte en un signo de aire fijo, así que aquí la energía sale por las ideas y por las causas. Te mueves por lo que consideras justo más que por lo que te conviene, peleas mejor en grupo que por tu cuenta, y el enfado se te vuelve frialdad y distancia antes que grito. Lo que mejor le sienta a esta posición es un proyecto colectivo, porque cuando es solo para ti te cuesta arrancar y por los demás mueves montañas.
Cada signo tiene una casa que le corresponde por orden, y a Acuario le toca la casa 11, que es la de la gente que eliges, o sea las amistades, los grupos, las causas, la comunidad y los proyectos que se hacen entre muchos. Encaja tan bien que casi sobra explicarlo, porque la casa 11 es la red del mapa, y pensar en el conjunto y no solo en uno es exactamente el trabajo de Acuario.
Ojo con una confusión que se repite mucho. Que Acuario gobierne la casa 11 en el zodiaco natural no significa que la ocupe en tu carta. En la tuya, Acuario cae en la casa que le toque según la hora y el lugar en que naciste, y ahí es donde necesitas libertad y donde piensas distinto. Si te cae en la casa 7 buscas una pareja que sea antes que nada tu mejor amigo y te asfixia la relación con reglas, y si te cae en la casa 10 lo tuyo pasa por un trabajo poco convencional o por cambiar cómo se hacen las cosas donde estés.
Y esa es la parte que más alivio da del signo entero, porque donde tengas Acuario hay un área de tu vida en la que tienes derecho a no encajar, y no encajar no es un defecto sino la manera que tiene este signo de ver lo que los demás no ven.
Entre el 20 de enero y el 18 de febrero, con un día de variación según el año. El Sol entra en Acuario cuando termina el recorrido de Capricornio, y como el zodiaco arranca en el equinoccio de marzo y no en una fecha fija de calendario, quien nació justo en el borde necesita su hora de nacimiento para saber de qué signo es de verdad.
Sí, Urano, y se usa junto con Saturno, no en su lugar. Saturno es el regente de toda la vida y pone la estructura y la constancia. Urano fue el primer planeta descubierto con telescopio, en plena época de revoluciones, y la astrología moderna se lo dio a Acuario porque su naturaleza encajaba de lleno con la del signo, la de romper con lo establecido cuando se queda viejo.
No, y es de las confusiones más comunes. El nombre y el símbolo del aguador engañan, pero Acuario es un signo de aire, o sea de ideas, de conexión y de pensamiento. Lo que el aguador vierte no es agua sino conocimiento, y lo vierte para todo el mundo, no para uno solo, que es justo la clave del signo.
Sí, y es lo que pasa casi siempre. El Sol es uno de los diez puntos que se miran en una carta, así que puedes tener el Sol en Cáncer y la Luna, Mercurio, Venus, Marte o el Ascendente en Acuario. Además Acuario siempre ocupa alguna casa de tu carta, o sea que absolutamente todo el mundo tiene un área de la vida gobernada por él.
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