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Los signos

PiscisEl que lo suelta

El duodécimo signo del zodiaco, de agua y mutable, gobernado por Júpiter y por Neptuno. Qué reparte de verdad, qué significa cada planeta en Piscis y por qué le corresponde la casa 12.

Por Maria Fernanda Abreu, astróloga · · 7 min de lectura

La ficha de Piscis

toca cualquiera para saber qué significa

Piscis es el duodécimo y último signo del zodiaco, es de agua y de modalidad mutable, y lo gobiernan dos planetas, Júpiter por la tradición y Neptuno desde que se descubrió, y en consulta se usan los dos. El Sol lo recorre entre el 19 de febrero y el 20 de marzo. Se le tiene por el signo que vive en las nubes y esa fama confunde no tener bordes con no tener sustancia, porque lo que Piscis reparte no es despiste sino compasión, o sea la capacidad de sentir lo que siente el otro como si fuera propio y de perdonar lo que ningún otro signo perdona, y de todo lo que un mapa astral puede darte esa es de las que menos se cotizan y más falta hacen para que el mundo no se rompa del todo.

Por qué Piscis va último

El orden de la rueda no es decorativo, ya que cada signo se hace cargo de lo que el anterior dejó a medias, y Acuario deja siempre lo mismo, que es un sistema abierto a todos, ideas repartidas y una comunidad entera pensando en conjunto, pero todavía a distancia y con la cabeza. Piscis es el que quita la distancia y lo junta todo, porque de nada sirve una red de gente si nadie siente al otro como propio, y hace falta alguien que disuelva la última frontera, la que separa lo mío de lo tuyo, y se quede con lo que queda cuando ya no hay bordes. El Sol entra en Piscis cuando el invierno se acaba y todo lo viejo se deshace para dejar sitio a lo que viene, así que su trabajo dentro de la rueda no es empezar ni sostener, sino soltar lo que sobra de las once vueltas anteriores para que Aries pueda volver a arrancar limpio.

Se entiende mejor mirando cómo se reparten el trabajo las tres modalidades, ya que los doce signos se agrupan de tres en tres según qué hacen con la energía que les toca.

Piscis es el mutable de agua, y es la mezcla más permeable de las doce, porque el agua ya siente todo por su cuenta, y lo mutable se dedica a que además no le ponga forma a nada, de modo que entra por donde puede y llena el sitio que encuentra.

Por eso quien tiene mucho Piscis en la carta carga con un talento que no se puede medir y por eso cuesta creer que sea un talento, y se ve en cosas muy concretas.

Lo otro, que también hay que decirlo, es que muchas veces se hacen cargo del dolor de todo el mundo hasta no saber cuál es el suyo, y no por falta de límites sino porque los límites son justo lo que este signo no trae de fábrica y tiene que aprender a poner.

Piscis no significa víctima, por más que el tópico insista. Lo que hay es una sensibilidad sin filtro que se lee como fragilidad, y en cuanto aprende a decidir qué deja entrar, esa misma sensibilidad se vuelve la parte de ti que consuela sin palabras, que crea lo que nadie más podría crear y que hace que la gente de alrededor se sienta comprendida sin haber tenido que explicarse.

Júpiter y Neptuno, los que mandan en este signo

Piscis es de los pocos signos que tienen dos regentes, y no compiten sino que se reparten el trabajo. Júpiter es el de toda la vida, el que la tradición le dio antes de que existieran telescopios, y en Piscis es la versión más blanda de sí mismo, la que en lugar de agrandar el mundo agranda el corazón. En Sagitario, su otro signo, Júpiter sale a buscar y se ve, mientras que aquí se queda quieto y deja que todo le llegue.

Neptuno llegó después, cuando se descubrió, y la astrología moderna se lo dio a Piscis porque cuadraba demasiado bien para no dárselo. El relato antiguo lo hace señor del mar, del sitio donde no hay caminos ni fronteras y todo se mezcla con todo, y esa imagen explica bastante, porque Neptuno no separa, disuelve, y lo que gobierna es justo eso, la imaginación, la compasión, la sensibilidad a lo que no se ve y también la neblina que a veces hace que cueste distinguir lo que es de lo que se desea que sea.

Al lado de Mercurio se acaba de entender, ya que Mercurio necesita separar y ponerle nombre a cada cosa, mientras que Piscis junta y siente que las palabras se quedan cortas, y esa diferencia no es confusión sino otra forma de conocer, la de quien entiende sin haber podido explicar. De ahí que Mercurio lo pase peor aquí que en ningún otro signo, en exilio y en caída a la vez, porque este es el sitio donde todo se mezcla y él vive de que las cosas estén separadas.

Los planetas en Piscis

Un signo no se vive igual según qué planeta lo ocupe, porque cada planeta señala qué parte de ti está usando esa energía, y los cinco personales son los que más se notan en el día a día.

Sol en Piscis

La identidad

Te reconoces cuando estás sirviendo a algo más grande que tú, sea una persona, una causa o una obra, así que las etapas de pura ambición propia te dejan con la sensación rara de estar traicionando algo. Tu forma de crecer pasa por encontrar dónde poner esa entrega sin desaparecer en ella, y la trampa es confundir ayudar con no tener límites, porque se puede hacer lo primero sin lo segundo.

Luna en Piscis

El refugio emocional

La Luna es lo primero que haces cuando el suelo se mueve, y en Piscis ese refugio es irte hacia adentro. Cuando algo te duele, lo que te calma es dormir, la música, el agua, el cine o cualquier cosa que te saque un rato del mundo. Absorbes el estado de ánimo de todo el que tienes cerca sin poder evitarlo, y lo que más necesitas y menos te das es tiempo a solas para volver a saber qué es tuyo.

Mercurio en Piscis

La cabeza y la palabra

Mercurio está en su peor sitio, en exilio y en caída a la vez, porque él necesita separar y nombrar y este signo junta y siente. Piensas en imágenes antes que en palabras, entiendes lo que la otra persona quiso decir mucho antes que lo que dijo, y te cuesta explicar por qué sabes lo que sabes. Lo que mejor le sienta a esta posición es cualquier lenguaje que no sea el literal, la música, la imagen, la poesía, porque ahí esa cabeza vuela.

Venus en Piscis

El amor y el gusto

Venus se exalta en Piscis, que en lenguaje clásico significa que aquí trabaja mejor que en ningún otro signo, porque el amor por fin no pide nada a cambio. Quieres sin condiciones, perdonas lo que no deberías y te enamoras del potencial de la otra persona antes que de la persona real. La ventaja rara de esta posición es que sabes querer a alguien tal como es, y hay muchísima gente que se pasa la vida sin recibir eso ni una sola vez.

Marte en Piscis

La acción y el deseo

Marte en un signo de agua mutable, así que aquí la energía va por dentro y sale cuando quiere, no cuando la llamas. Te cuesta el enfrentamiento directo, actúas por intuición más que por plan, y sacas una fuerza enorme cuando es por alguien que lo necesita y casi ninguna cuando es solo por ti. Lo que mejor le sienta a esta posición es una causa, porque el motor de Piscis no arranca por ambición sino por compasión.

La casa 12, que es la que le toca a Piscis

Cada signo tiene una casa que le corresponde por orden, y a Piscis le toca la casa 12, que es la de lo que no se ve, o sea lo que guardas hasta de ti, el retiro, el descanso, lo que se hace en silencio y lo que se hereda sin saberlo. Encaja tan bien que casi sobra explicarlo, porque la casa 12 es el fondo del mapa, el sitio donde termina una vuelta y se prepara la siguiente, y moverse por ese terreno sin mapa es exactamente el trabajo de Piscis.

Ojo con una confusión que se repite mucho. Que Piscis gobierne la casa 12 en el zodiaco natural no significa que la ocupe en tu carta. En la tuya, Piscis cae en la casa que le toque según la hora y el lugar en que naciste, y ahí es donde sientes sin filtro y donde te cuesta poner límites. Si te cae en la casa 7 te enamoras de quien necesita que lo salven y tardas en ver a la persona real, y si te cae en la casa 10 lo tuyo pasa por el arte, el cuidado o cualquier trabajo donde sirvas a algo más grande.

Y esa es la parte que más alivio da del signo entero, porque donde tengas Piscis hay un área de tu vida en la que tienes derecho a no tenerlo todo claro, y no tenerlo claro no es andar sin rumbo sino la manera que tiene este signo de dejar sitio a lo que todavía no se puede nombrar.

Lo que preguntan sobre Piscis

¿Qué fechas corresponden a Piscis?

Entre el 19 de febrero y el 20 de marzo, con un día de variación según el año. El final no es una fecha fija de calendario sino el equinoccio de marzo, que cae entre el 19 y el 21 y es donde la rueda vuelve a empezar con Aries, así que quien nació justo en el borde necesita su hora de nacimiento para saber de qué signo es de verdad.

¿Piscis tiene regente moderno?

Sí, Neptuno, y se usa junto con Júpiter, no en su lugar. Júpiter es el regente de toda la vida y pone la fe y la generosidad. Neptuno llegó cuando se descubrió, y la astrología moderna se lo dio a Piscis porque su naturaleza encajaba de lleno con la del signo, la de disolver las fronteras y sentir lo que no se ve.

¿Se puede tener Piscis en la carta sin ser del signo?

Sí, y es lo que pasa casi siempre. El Sol es uno de los diez puntos que se miran en una carta, así que puedes tener el Sol en Leo y la Luna, Mercurio, Venus, Marte o el Ascendente en Piscis. Además Piscis siempre ocupa alguna casa de tu carta, o sea que absolutamente todo el mundo tiene un área de la vida gobernada por él.

¿Piscis es el signo más sensible?

Es de los más sensibles, pero lo que reparte es compasión, no debilidad. La confusión viene de que absorbe lo que hay alrededor sin filtro, cuando lo que gobierna de verdad es la capacidad de sentir lo que siente el otro como si fuera propio y de perdonar lo que otros signos no perdonan. Es el último signo, y trae la sabiduría de los once anteriores.

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