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Los signos

LeoEl que le pone el corazón

Leo es el signo de la presencia. En cualquier carta señala dónde te muestras, creas y quieres que se note lo que haces, con el Sol en Leo o en otro signo.

Por Maria Fernanda Abreu, astróloga | | 9 min de lectura

La ficha de Leo

toca cualquiera para saber qué significa

A Leo se le cuelga la arrogancia, y el signo es bastante más sencillo que eso. Lo que reparte es presencia, las ganas de estar y de que se note. Quien tiene planetas en Leo suele ser quien organiza el cumpleaños, anima la reunión o pone la cara cuando hay que presentar algo. Necesita ver que su esfuerzo tiene público, y cuando no lo tiene, se apaga.

Leo reparte presencia en tu carta

Leo reparte presencia. Lo que cae en este signo en tu carta funciona con generosidad y con ganas de mostrarse. Aquí no basta con hacer las cosas, hace falta hacerlas con estilo y ponerles tu firma. Donde está Leo en tu rueda es donde te sale crear, jugar y ocupar espacio, y donde más te duele que nadie note lo que haces.

Lo que se lee como arrogancia suele ser necesidad de reconocimiento. Leo da mucha energía y mucho tiempo, y espera que alguien lo note. Cuando el aplauso no llega, hay quien levanta la voz o se pone en el centro a la fuerza. La trampa es depender del aplauso para saber si lo que hiciste salió bien.

Leo no significa arrogancia. Lo que parece soberbia suele ser necesidad de reconocimiento, porque este signo da mucho y espera que se note. En la carta reparte presencia, las ganas de estar, crear y poner la cara. La arrogancia aparece cuando el aplauso se vuelve la única forma de saber si algo salió bien.

Lo que Leo hace con gusto y bien

  • Motivas a otras personas. Tu entusiasmo contagia y logras que el equipo se anime con un proyecto que al principio nadie quería.
  • Te paras frente a un grupo sin esconderte. Presentar en una reunión, brindar en una boda o hablar en una asamblea de vecinos te sale natural.
  • Das con gusto. Invitas la comida, prestas lo tuyo y celebras los logros ajenos, sobre todo cuando sientes que te valoran.
  • Tienes sentido del estilo. Una mesa bien puesta, una presentación con buen diseño o la forma de vestir te importan, y se nota.
  • Defiendes a tu gente con lealtad. Si alguien que quieres tiene un problema, das la cara por esa persona en público y sin dudarlo.

Lo que a Leo le pesa

  • Que tu trabajo pase sin reconocimiento. Hacer algo bien y que nadie lo mencione te duele más de lo que admites en voz alta.
  • Aceptar una crítica delante de otras personas. En privado la escuchas, pero en público la sientes como un golpe al orgullo.
  • Dejar que otra persona tome el centro. En una fiesta te cuesta quedarte en segundo plano mientras alguien más cuenta la anécdota.
  • Pedir perdón. Sabes que te equivocaste, pero decirlo en voz alta se siente como perder terreno frente a la otra persona.
  • Pasar un tiempo sin escenario. Una semana sin publicar, sin ver a nadie o sin un proyecto a la vista te apaga el ánimo más de la cuenta.

Leo en escena todos los días

  • Te arreglas aunque solo vayas al supermercado. Salir con buena cara te cambia el día, y la cara de quien te atiende también cambia.
  • Cuentas las anécdotas con gestos, voces y pausas. La misma historia contada por ti tiene más público que contada por cualquier otra persona.
  • Te gusta que te feliciten el día de tu cumpleaños y no un día después. Si alguien lo olvida, lo notas y lo recuerdas durante bastante tiempo.
  • Tomas las riendas cuando el grupo no decide dónde comer. Eliges el lugar, reservas la mesa y avisas a todo el mundo antes de que alguien proponga otra cosa.
  • Revisas quién vio tu historia o quién reaccionó a tu foto. Un silencio en redes te puede cambiar el humor de la tarde entera.

Cómo usar Leo sin quemarte

  • Busca una actividad creativa que no dependa del aplauso. Pintar, cocinar, cantar o armar muebles por el gusto de hacerlo, sin que nadie lo vea.
  • Antes de enojarte porque no te reconocieron, pregunta si alguien sabía lo que hiciste. A veces el trabajo no se vio porque no lo contaste.
  • Reconoce a otras personas en público. Cuando das el crédito que te gustaría recibir, el ambiente del grupo cambia a tu favor.
  • Practica pedir perdón corto y rápido. Una frase y ya está. Las explicaciones largas para salvar la cara suelen empeorar la disculpa.
  • Ten un día a la semana sin público. Ese día apagas las redes, no agendas reuniones y te quedas con algo que te guste hacer sin que nadie mire.

Los planetas en Leo

Un signo no se vive igual según qué planeta lo ocupe, porque cada planeta señala qué parte de ti está usando esa energía, y los cinco personales son los que más se notan en el día a día.

Sol en Leo

La identidad

El Sol es hacia dónde vas. En Leo está en domicilio, su propio signo, así que funciona con toda su fuerza. Con el Sol aquí la identidad es clara y visible. Te sientes con vida cuando creas algo y la gente lo ve. Tienes calor para dar, y te apagas si pasas mucho tiempo en lugares donde nadie te mira.

Luna en Leo

El refugio emocional

La Luna es lo que te calma. En Leo calma sentir que te quieren y que te lo dicen. Con la Luna en este signo necesitas gestos claros de afecto, porque las suposiciones no te alcanzan. Cuando estás mal te cuesta mostrarlo, ya que prefieres que te vean con buena cara. Un halago sincero te arregla la semana.

Mercurio en Leo

La cabeza y la palabra

Mercurio es el sistema operativo, la forma en que piensas. En Leo piensa en grande y habla con convicción. Con Mercurio en este signo cuentas las cosas de forma que la gente escucha. Tus ideas llevan tu firma y te cuesta cambiarlas en público. Enseñar, presentar o contar historias te sale con naturalidad.

Venus en Leo

El amor y el gusto

Venus es lo que te gusta y cómo te acercas a la gente. En Leo te acercas con generosidad y con ganas de impresionar. Con Venus en este signo te gustan los gestos grandes, las sorpresas y las citas bien pensadas. Das mucho afecto y esperas admiración de vuelta. Te duele más el trato tibio que una pelea.

Marte en Leo

La acción y el deseo

Marte es el motor. En Leo el motor arranca por orgullo. Con Marte en este signo te mueves cuando algo te importa y cuando hay público. Peleas con dignidad y te cuesta retroceder si alguien te desafía delante de otras personas. La energía dura mientras sientas que el proyecto es tuyo.

Leo ocupa una casa en tu carta

Leo es fuego y es fijo. El fuego pone el entusiasmo y la acción, y lo fijo pone la constancia, así que este signo mantiene encendido lo que ya empezó. Su regente es el Sol, que en la carta marca hacia dónde vas y qué te da vida. Para leer Leo en tu rueda, mira también dónde está tu Sol, sea cual sea su signo, porque ahí se ve qué quieres mostrar.

Su casa natural es la 5, la del juego, la creatividad, el romance y lo que haces por puro gusto. Tu Sol puede estar en cualquier signo y aun así Leo va a estar en alguna casa de tu carta, igual que en la de todo el mundo. Esa casa es la parte de tu vida donde necesitas crear algo y que se vea.

Lo que preguntan sobre Leo

¿Qué significa Leo en la carta natal?

Leo en la carta natal marca dónde te muestras, creas y necesitas que se vea lo que haces. Todo el mundo tiene Leo en alguna casa de su carta, así que actúa aunque el Sol esté en otro signo.

¿Qué fechas corresponden a Leo?

Entre el 23 de julio y el 22 de agosto, con un día de variación según el año. El Sol entra en Leo cuando termina el recorrido de Cáncer, y como el zodiaco arranca en el equinoccio de marzo y no en una fecha fija de calendario, quien nació justo en el borde necesita su hora de nacimiento para saber de qué signo es de verdad.

¿Leo tiene regente moderno?

No, el Sol sigue siendo su único regente. El reparto moderno le dio Escorpio a Plutón, Acuario a Urano y Piscis a Neptuno, y a Leo no lo tocó. Y como pasa con Cáncer y la Luna, el Sol solo gobierna Leo, así que aquí no hay que repartir el trabajo con ningún otro signo.

¿Se puede tener Leo en la carta sin ser del signo?

Sí, y es lo que pasa casi siempre. El Sol es uno de los diez puntos que se miran en una carta, así que puedes tener el Sol en Piscis y la Luna, Marte o el Ascendente en Leo. Con Mercurio y Venus la cosa cambia, porque van pegados al Sol y nunca se alejan de él más de un signo en el caso de Mercurio ni más de dos en el de Venus. Así que Mercurio en Leo solo aparece con el Sol en Cáncer, Leo o Virgo. Además Leo siempre ocupa alguna casa de tu carta, o sea que absolutamente todo el mundo tiene un área de la vida gobernada por él.

¿Leo es el signo más egocéntrico?

No. Lo que reparte es presencia, no ego. La confusión viene de que necesita que lo que hace se vea, cuando lo que gobierna de verdad es la capacidad de ponerle el corazón a las cosas y de sostenerlas a la vista de todos. El ego aparece solo cuando esa presencia no encuentra dónde brillar, y entonces la busca en cualquier parte.

Los otros once signos

Las posiciones y las dignidades de esta página siguen la astrología tradicional y están comprobadas una por una.

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