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Veinte días sin salir de Escorpio, con la sombra desde el 4 de octubre y la conjunción con el Sol que parte el ciclo en dos. Todo calculado con efemérides.
Por Maria Fernanda Abreu, astróloga | | 12 min de lectura
Mercurio se estaciona retrógrado el 24 de octubre de 2026 en 20 grados y 58 minutos de Escorpio. Arranca directo el 13 de noviembre en 5 grados y 2 minutos del mismo signo. Son veinte días sin salir de Escorpio.
Los tres retrógrados de 2026 caen en signos de agua, cada uno entero dentro del suyo. Febrero fue en Piscis, julio en Cáncer, y este cierra la serie en Escorpio, donde el agua deja de correr y se queda quieta.
Aquí tienes el calendario entero con la sombra, los tres contactos que hace por el camino y el tramo que pisa tres veces. Debajo, por qué un Mercurio retrógrado en Escorpio no se parece a uno en Géminis y qué se hace con estas semanas.
Las horas van en tiempo universal. En España e Italia se suman dos horas hasta el 25 de octubre y una a partir de ahí. En Buenos Aires se restan tres, en Bogotá y Lima cinco y en Ciudad de México seis.
Ningún planeta cambia de sentido de verdad. Mercurio va por dentro de nuestra órbita y corre mucho más que nosotros, así que cada 116 días nos adelanta.
Mientras nos adelanta, visto desde aquí, da la impresión de ir en sentido contrario sobre el zodiaco. Pasa lo mismo en el tren cuando otro te adelanta y por un segundo jurarías que el que se mueve es el tuyo.
Por eso retrograda tres veces al año, unas tres semanas cada vez, y por eso lo que hace en esas semanas es volver sobre un tramo que ya había pisado. Mercurio deja de traer cosas nuevas y se pone a revisar las que ya trajo.
Lo que casi nadie cuenta es dónde está el centro del ciclo. El 4 de noviembre Mercurio pasa exactamente entre la Tierra y el Sol, y ese día abre la segunda mitad de las tres semanas.
Hasta el 1 de noviembre se ve al anochecer, bajo, hacia el oeste. Entre el 1 y el 8 se pierde en la luz del Sol, y a partir del 8 reaparece de madrugada por el este, cada día un poco más alto.
Esa semana sin verse es la bisagra del periodo. Hasta el 4 de noviembre se cierran conversaciones, se archivan carpetas y se saldan cuentas. Desde el 4 se empiezan a escribir los mensajes que se van a mandar cuando la sombra termine.
Mercurio en Géminis está en su casa y habla por hablar. Cuando retrograda ahí, lo que falla es la transmisión, el correo que no llega, la cita apuntada en el día equivocado, la frase que se entendió al revés.
Escorpio no tiene ninguna de esas prisas. Es agua fija, la del pozo y no la del río. En ese pozo se guarda lo que se compartió con alguien y lo que nunca se dijo en voz alta.
Por eso la imagen del teléfono estropeado aquí no sirve. Un Mercurio retrógrado en Escorpio no pierde mensajes, más bien saca del pozo los que llevaban meses guardados.
Mercurio rige la palabra, los papeles, los acuerdos y los contratos. Escorpio rige lo que se tiene a medias con otra persona, la cuenta compartida, la deuda, la herencia, el préstamo entre hermanos y la contraseña que alguien más conoce.
Juntos revisan justo eso. Alguien relee por fin la cláusula del contrato de alquiler que nadie había leído, y un hermano pregunta por el reparto de la herencia que se dio por hecho. Otro reclama el dinero que prestó sin papel.
Y como Escorpio va al grano y no suelta lo que agarra, lo que sale del pozo sale entero, con nombre y con fecha, y casi siempre llevaba tiempo esperando.
Es un ciclo limpio. En los 57 días de sombra Mercurio solo hace tres aspectos exactos, y cada uno cae en un tramo distinto del recorrido.
Ocurre en 8 grados y 13 minutos de Escorpio, todavía en la sombra previa, y Venus lleva cuatro días retrógrado. Ese día alguien pone encima de la mesa el acuerdo o la relación que las semanas siguientes van a revisar.
Venus rige lo que se quiere y Mercurio lo que se dice, así que ese día se sabe de qué va la revisión. Apunta de qué se habló el 7 de octubre, porque el 13 de noviembre Mercurio se para tres grados más abajo y esa conversación vuelve.
Marte está en 17 grados y 58 minutos de Leo y Mercurio, ya retrógrado, pasa por el mismo grado de Escorpio. De los tres contactos, este es el más áspero y el que más discusiones produce.
Lo típico de ese día es que alguien diga por fin lo que llevaba semanas pensando, y lo diga peor de lo que quería. Leo quiere que le den la razón y Escorpio quiere la verdad, y la cuadratura junta las dos cosas sin orden.
La conjunción con el Sol cae en 12 grados y 10 minutos de Escorpio y es el corazón del ciclo. La astrología antigua distinguía dos casos aquí. Mercurio a menos de ocho grados y medio del Sol está combusto, quemado por la luz, y ni se ve ni se le oye bien.
Pero cuando Mercurio se pone a menos de diecisiete minutos de arco del Sol, en su mismo corazón, está en la posición que llamaban cazimi, y ahí pasa lo contrario. Por unas horas se entiende de golpe lo que llevaba semanas confuso.
Así que el 4 de noviembre sirve para entender el asunto que se venía revisando desde octubre, y para nada más. Quien tenga una firma pendiente ese día la deja para más adelante.
Entre el 4 de octubre y el 30 de noviembre Mercurio pasa tres veces por el mismo tramo de Escorpio. Va de los 5 grados y 2 minutos a los 20 grados y 58 minutos. De ida del 4 al 24 de octubre, de vuelta y retrógrado hasta el 13 de noviembre, y otra vez de ida hasta el 30.
Así un mismo contrato se lee tres veces. En octubre se redacta el borrador, del 24 de octubre al 13 de noviembre aparece la cláusula que faltaba, y después del 30 de noviembre se firma la versión buena. Y ese tramo decide a quién le toca de lleno.
Si tienes un planeta o un ángulo entre los 5 y los 21 grados de Escorpio, Mercurio le pasa por encima tres veces. Lo que rige esa casa, el trabajo, la pareja o el dinero, ocupa el otoño entero. Si lo tienes en ese mismo tramo de Tauro, lo recibes de frente, y si lo tienes en Leo o en Acuario, en cuadratura.
El grado más señalado es el de la estación directa, los 5 grados y 2 minutos, porque un planeta parado pesa más que uno en movimiento. Quien tenga algo entre los 4 y los 6 grados de los cuatro signos fijos suele notarlo, aunque no sepa nada de astrología.
Hay un detalle que conecta este periodo con lo que pasó en verano. El eclipse lunar del 28 de agosto cayó en 4 grados y 51 minutos de Piscis. Mercurio se estaciona directo el 13 de noviembre en 5 grados y 2 minutos de Escorpio.
Escorpio y Piscis son signos de agua y están en trígono, así que Mercurio se para a once minutos de arco del trígono exacto al grado del eclipse. Un trígono no pesa lo que una conjunción, pero un planeta parado sobre él vuelve a sacar lo que el eclipse dejó a medio decir.
Si el eclipse te tocó una casa, en la segunda mitad de noviembre alguien dice por fin lo que en agosto se calló. Lo cuento casa por casa en el eclipse lunar de Piscis en tu carta.
La Luna cruza la sombra cuatro veces, y cada paso alumbra un tramo distinto.
Con la luna nueva de Libra del 10 de octubre Mercurio sigue directo y Venus ya retrograda. Quien tenga algo que decir lo dice esa semana, y esa misma semana Mercurio se ve mejor que en todo el otoño al anochecer.
Dos días después de la estación llega la luna llena de Tauro del 26 de octubre, con Mercurio y Venus retrógrados a la vez. Venus pasó por delante del Sol el día 24. Ninguna otra noche del otoño junta dos planetas retrógrados y una luna llena, y esa luna saca a la luz el extracto de la cuenta que nadie miraba.
Cuatro días antes de la estación directa aparece la luna nueva de Escorpio del 9 de noviembre. Con ella se puede volver a proponer una fecha, un precio o una reunión.
Con Mercurio ya directo y a seis días de salir de la sombra, la luna llena de Géminis del 24 de noviembre cae en el signo que él rige. Ese día lo revisado se cuenta en voz alta, aunque la firma buena espera al 30, cuando la sombra termina.
Mercurio vuelve a retrogradar en el mismo signo cada seis o siete años, y en Escorpio lo hizo entero, sin salirse a Libra, en 2006, en 2013 y en 2019. Si tienes memoria de octubre y noviembre de 2019, ahí está la pista más cercana de cómo te sienta este signo.
Los de 2007, 2014 y 2020 arrancaron en Escorpio y terminaron en Libra, y el próximo, en octubre de 2027, hará lo mismo. Así que este de 2026 es el último en mucho tiempo que ocurre entero dentro del signo.
El mismo Mercurio retrógrado le revisa un contrato de trabajo a una persona, una herencia a otra y una conversación de pareja a una tercera. Todo depende de la casa donde caigan los grados 5 a 21 de Escorpio en cada carta. Calcula la tuya gratis, busca dónde queda ese tramo y ya sabes qué área entra en revisión del 4 de octubre al 30 de noviembre.
Calcular mi carta natal gratisDel 24 de octubre al 13 de noviembre de 2026, veinte días enteros dentro de Escorpio. Se estaciona retrógrado el 24 de octubre a las 07:12 en tiempo universal, en 20 grados y 58 minutos de Escorpio. Arranca directo el 13 de noviembre a las 15:53, en 5 grados y 2 minutos del mismo signo.
La sombra previa empieza el 4 de octubre, cuando Mercurio pisa por primera vez los 5 grados y 2 minutos de Escorpio. La posterior termina el 30 de noviembre, cuando recupera los 20 grados y 58 minutos donde se había estacionado. Contando las sombras, el ciclo entero dura 57 días.
Mercurio rige la palabra, los papeles, los acuerdos y los contratos, y Escorpio es el signo de lo que se comparte y de lo que se calla. Juntos revisan las cuentas compartidas, las deudas, las herencias, las contraseñas y las conversaciones que se dejaron a medias. Lo que sale a la luz en estas semanas casi siempre es una cuenta, un papel o una frase que llevaba meses guardada.
A quien tenga planetas o ángulos entre los 5 y los 21 grados de Escorpio, el tramo que Mercurio recorre tres veces del 4 de octubre al 30 de noviembre. También lo recibe de frente quien los tenga entre los 5 y los 21 grados de Tauro. Y en cuadratura, quien los tenga en ese mismo tramo de Leo o de Acuario.
El 4 de noviembre, cuando Mercurio pasa por delante del Sol en 12 grados y 10 minutos de Escorpio. Esa conjunción es el punto medio del ciclo y parte las tres semanas en dos mitades distintas. Ese día Mercurio deja de verse al anochecer y empieza a reaparecer de madrugada.
Esta página da el calendario para todo el mundo. Tu carta dice en qué casa te cae el tramo de Escorpio y qué planeta tuyo pisa Mercurio al pararse. También dice si lo que se abre el 7 de octubre es un contrato, una deuda o una conversación pendiente.
Esa lectura, con las semanas todavía por delante, es trabajo de una consulta.
Maria Fernanda Abreu, astróloga profesional, fundadora de Espacio de Mafe. Trabaja con consultas individuales, revoluciones solares y astrocartografía, y calcula todas las posiciones de este artículo con efemérides de alta precisión, no copiadas de otras páginas.
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