Calculador de carta natal
Eclipse lunar parcial en Piscis El 28 de agosto. Pulsa aquí para ver en qué casa te va a caer

El Sol

La identidad que decides sostener y la dirección en que creces. Es el centro de la carta, la pieza que todo el mundo se sabe y la que peor se entiende, porque el signo del Sol no dice cómo eres sino en qué te vas convirtiendo.

Por Maria Fernanda Abreu, astróloga | | 6 min de lectura

La ficha de el Sol
  • Un añoVuelta al zodiaco
  • Un mesEn cada signo
  • LeoDomicilio
  • AriesExaltación
  • AcuarioExilio
  • LibraCaída

El Sol es lo que decides ser. No lo que sientes, que eso es de la Luna, ni lo que piensas, que eso es de Mercurio, sino la voluntad que sostiene una identidad a lo largo de los años y la dirección en que esa identidad crece. Todo lo demás de la carta gira alrededor de él, igual que los planetas de verdad giran alrededor del Sol de verdad, y por eso es la primera pieza que se mira y la que da nombre a cada persona cuando dice de qué signo es.

Lo que decides ser frente a lo que ya eras

La manera más clara de entender el Sol es ponerlo al lado de la Luna, porque las dos luminarias se reparten la vida desde extremos opuestos. La Luna es la reacción automática, el refugio al que corres cuando el día te pasa por encima y todo lo que ya eras antes de decidir nada, mientras que el Sol es la parte de ti que elige, que se sostiene cuando nadie mira y que sabe hacia dónde quiere ir aunque todavía no haya llegado.

Con la Luna nadie discute, porque funciona sola, pero el Sol hay que ganárselo, y de ahí que muchas personas pasen media vida sin reconocerse en su signo solar. En casa nadie es individual, porque en casa manda la Luna, y el Sol solo aparece del todo cuando alguien tiene que ser alguien por derecho propio, delante de otras personas y con su nombre puesto.

Por eso el signo del Sol no funciona como un retrato sino como una meta. Se nace con él, pero no se nace hecho, y la vida entera consiste en irse pareciendo cada vez más a lo que ese signo propone, con sus talentos y con su factura.

Quien tiene el Sol en Capricornio no es de entrada la persona más disciplinada de la sala, sino la que tiene por delante el trabajo de construir algo que dure, y quien lo tiene en Piscis no nació sabiendo fundirse con todo, sino que va a pasarse la vida aprendiendo a hacerlo sin perderse en el intento.

Por qué tu signo solar no te describe entero

Aquí está la confusión más repetida de toda la astrología, y conviene desmontarla de frente. Todo el mundo se sabe su signo porque el Sol tarda exactamente un año en dar la vuelta al zodiaco, a razón de un grado al día y un mes en cada signo, así que basta la fecha de nacimiento para saber dónde estaba.

Con la Luna, que cambia de signo cada dos días y cuarto, o con el Ascendente, que cambia cada dos horas, hace falta la hora exacta, y como casi nadie la tiene a mano, el horóscopo de la revista se quedó solo con el Sol y le colgó encima todo lo que en la carta se reparte entre diez piezas.

El Sol se manifiesta siempre con fuerza en su signo, y ni siquiera los aspectos difíciles consiguen cambiarle del todo el color, pero lo que la gente ve de ti en el trato diario lo pone antes el Ascendente, que es la puerta por la que sales al mundo, y lo que sientes por dentro lo pone la Luna. Un Sol en Cáncer con el Ascendente en un signo de fuego parece mucho más extrovertido y más seguro de lo que su signo solar sugiere, mientras que un Sol en un signo de aire con el Ascendente en agua parece mucho más emocional de lo que es.

Nada de eso contradice al Sol, solo lo viste, y cuando se leen las tres piezas juntas la persona por fin se reconoce.

Cómo se lee el Sol en una carta

Se lee con tres preguntas, igual que cualquier planeta, y en el Sol las tres pesan más que en ningún otro. El signo dice cómo sostienes la identidad, si a golpe de arranque como Aries o a fuerza de constancia como Tauro.

La casa dice dónde buscas que te vean y dónde pones la energía vital, ya que el Sol ilumina el área de la vida en que cae, y una persona con el Sol en la casa 10 se juega la identidad en lo que hace de cara al mundo mientras que otra con el Sol en la casa 4 se la juega en la familia y en el lugar que llama hogar. Y los aspectos dicen cuánto costó formarla, porque un Sol muy tensionado por Saturno o por Plutón suele contar una infancia en la que a esa identidad le pusieron trabas, y la persona tuvo que armarse a pulso lo que otras recibieron de regalo.

La mitología ya avisaba de que esta fuerza es difícil de manejar. Faetón le pidió a su padre, el dios del Sol, conducir el carro solar un solo día para demostrarle a un amigo quién era, y los caballos se le desbocaron hasta quemar la tierra, porque la voluntad que sostiene una identidad va siempre por el filo de la espada, entre quedarse corta y desbordarse.

En una carta eso se traduce en las dos salidas que tiene todo Sol, la humildad de quien sabe quién es sin necesidad de imponerlo y la soberbia de quien necesita que los demás se lo confirmen a cada rato, y la diferencia entre una y otra no la marca el signo sino lo que cada persona hace con él.

Lo que rige el Sol

El Sol rige Leo, el signo del corazón y de la creación, y en el cuerpo gobierna precisamente eso, el corazón, la vitalidad y la energía de fondo con la que alguien se levanta cada día. Rige también la casa 5 del zodiaco natural, que es la de lo que se crea y lo que se disfruta, desde los hijos hasta el arte, porque el Sol necesita hacer y poner su nombre en lo que hace, y cuando no crea se desgasta en un ocio vacío que lo deja sin fuerza.

Describe al padre o a quien hizo ese papel, la primera figura de autoridad que le enseñó a cada persona lo que era tener un yo, y de ahí que las heridas con esa figura se lean tan a menudo en los aspectos del Sol. Su metal es el oro, su día es el domingo y su color es el amarillo de la luz plena.

Se exalta en Aries, donde la voluntad arranca sin pedir permiso y la identidad se afirma actuando, y le cuesta en los dos signos de enfrente. En Acuario está en exilio, porque ahí el protagonismo se reparte entre el grupo y la causa, y el yo tiene que aprender a existir sin ser el centro.

En Libra está en caída, ya que ese signo decide mirando al otro y al Sol le cuesta afirmarse cuando la pregunta es siempre qué opina la persona de al lado. Ninguna de esas posiciones es peor, solo obliga a buscar la identidad por un camino menos directo, y con los años suele dar personas que saben muy bien quiénes son justamente porque tuvieron que averiguarlo.

El Sol también se mueve

Como da la vuelta entera cada año, el Sol en tránsito toca uno por uno todos los puntos de tu carta por las mismas fechas, así que arma un calendario personal que se repite. Cuando vuelve al sitio exacto donde estaba cuando naciste es tu cumpleaños, y de esa vuelta sale la revolución solar, la carta del año que empieza.

Cada uno de sus cincuenta tránsitos tiene su lectura en los tránsitos del Sol y en la biblioteca de tránsitos.

El Sol en cada signo

El signo cambia por completo la manera en que este planeta funciona, así que cada combinación tiene su propia página.

Lo que preguntan sobre el Sol

¿Qué significa el Sol en la carta natal?

La identidad que decides sostener y la dirección en que creces. La Luna cuenta lo que ya eras antes de decidir nada y el Sol cuenta en qué te vas convirtiendo, así que no describe cómo eres hoy sino hacia dónde va tu vida cuando la llevas tú.

¿Por qué no me parezco a mi signo solar?

Porque el Sol es una meta y no un retrato. Se crece hacia el signo del Sol a lo largo de la vida, y en el trato diario pesan antes la Luna, que es la reacción automática, y el Ascendente, que es la puerta por la que sales al mundo.

¿Qué diferencia hay entre el Sol y el Ascendente?

El Sol es quién vas siendo y el Ascendente es cómo entras en cada sitio. El Sol se manifiesta siempre con fuerza en su signo, mientras que el Ascendente se modifica mucho más fácil por los planetas que lo tocan y por su regente, y por eso mucha gente tarda en reconocerse en él.

¿Qué signo rige el Sol y dónde le cuesta trabajar?

Rige Leo y se exalta en Aries. Está en exilio en Acuario, que reparte el protagonismo entre el grupo, y en caída en Libra, que necesita al otro para decidir. Un Sol en esos signos no es peor, solo busca su identidad por un camino menos directo.

¿Cuánto tarda el Sol en recorrer el zodiaco?

Un año exacto, a razón de un grado al día y un mes en cada signo. Quien nació en el cambio de un signo a otro necesita la hora exacta, porque ese día el Sol puede estar en cualquiera de los dos.

Seguir aprendiendo

Todos mis servicios

CONSULTA DE TRÁNSITOS - Grabada

Envío por WeTransfer

30 min120 €

Reservar sesión

PRE-REVOLUCION SOLAR

Vía Zoom - ¿Dónde pasar mi cumpleaños?

30 min100 €

Reservar sesión

ASTROCARTOGRAFÍA Pareja/Familia

Vía Zoom

1 h 30 min225 €

Reservar sesión