CARTA NATAL - Grabada
Envío We-Transfer
Reservar sesiónLlegas con una historia y con ganas de irte a otro sitio. Esta puerta entra con optimismo y con una risa que se oye desde lejos, y transmite que la vida es más grande que la sala donde estás.
Por Maria Fernanda Abreu, astróloga | | 6 min de lectura
El Ascendente en Sagitario entra con la sensación de que hay más mundo fuera. Esta puerta llega con optimismo, con una risa que se oye desde lejos y con una historia que contar, así que a ojos de los demás es una persona franca, animada y de trato fácil. Júpiter rige esta puerta, y lo que ofrece de entrada es entusiasmo, que es una cosa que se contagia sin proponérselo.
Este Ascendente se reconoce por el gesto amplio y por la manera de hablar. Hay una energía que no cabe del todo en la silla, una tendencia a estirar las piernas y a moverse mientras se conversa, y una risa que suele ser lo primero que la gente recuerda.
La tradición le da a Sagitario el gobierno de las caderas y los muslos, o sea de la parte del cuerpo que sirve para desplazarse, y ese detalle resume bien su asunto.
En el trato, esta puerta dice lo que piensa. No calcula la frase antes de soltarla y por eso da una sensación de honestidad que la gente agradece, aunque de vez en cuando alguien se lleve un comentario que no había pedido.
Sagitario es mutable, así que esa franqueza se adapta al interlocutor mucho más de lo que parece.
Con Sagitario en la casa 1, el regente del Ascendente es Júpiter, así que ese planeta dirige la vida entera y la pregunta práctica es en qué casa cayó. Un Júpiter en la casa 9 duplica el asunto y suele traer una vida que se ensancha viajando y estudiando, mientras que uno en la casa 2 lleva esa expansión al terreno de los recursos y trae tanto ingresos generosos como gastos alegres.
El signo de Júpiter matiza en qué se cree. Uno en Virgo confía en el trabajo bien hecho y otro en Piscis confía en que algo aparecerá, y esa diferencia cambia entera la manera en que esta puerta se lanza a las cosas.
A este Ascendente se le atribuye buena suerte, y conviene afinar de dónde sale. Lo que trae no es fortuna sino apetito, y quien tiene apetito se mueve, pregunta, se apunta y dice que sí, así que acaba encontrando cosas que la persona quieta no encuentra.
Eso parece suerte visto desde fuera y es método visto de cerca.
La letra pequeña es que la misma franqueza que hace de fiar puede sonar a sentencia cuando la persona de enfrente no la pidió, y que decir que sí a todo deja una agenda imposible. Preguntar antes de opinar cuesta poco y ahorra muchas caras largas.
Con el Ascendente en Sagitario el Descendente cae en Géminis, y eso pone en los vínculos la necesidad de conversación y de agilidad mental. Es muy habitual la atracción por personas curiosas, comunicativas, que saben de muchas cosas y que hacen preguntas.
El aprendizaje del eje es bajar la idea grande al detalle concreto. Sagitario tiene la visión y Géminis los datos, así que este Descendente pide escuchar más de lo que se afirma y aceptar que a veces la información contradice la teoría.
La ventaja es que con esta puerta la vida no se queda pequeña. El apetito por el mundo abre caminos, la franqueza genera confianza rápida y el entusiasmo arrastra a los demás, y todo eso hace que a esta persona le pasen cosas.
El entrenamiento que pide es la medida. Escoger a qué se dice que sí, terminar lo que se prometió y calibrar cuándo una opinión ayuda y cuándo solo pesa.
Con eso puesto, esta puerta conserva toda su amplitud y deja de dejar cosas a medias.
Llegas con una historia y con ganas de irte a otro sitio. Es la manera de entrar a los sitios y la primera impresión que deja, no el carácter entero.
Júpiter. Ese planeta pasa a ser la pieza más importante de la carta después del Sol y la Luna, así que hay que mirar en qué casa cayó.
Porque nadie se ve entrar a los sitios. Esta parte de la carta la conocen mucho mejor las personas de alrededor, y suele confirmarla alguien de confianza.
El Sol es en qué te vas convirtiendo y el Ascendente es cómo entras. Los dos son verdad a la vez, y por eso una persona puede sentirse muy distinta de como la describen.
Géminis. Es el signo de la casa 7, y describe lo que se busca en los vínculos y la parte propia que está sin desarrollar.
Envío We-Transfer
Reservar sesión
Vía Zoom
Reservar sesión
Envío por WeTransfer
Reservar sesión
Vía Zoom
Reservar sesión
Envío Wetransfer
Reservar sesión
Vía Zoom - ¿Dónde pasar mi cumpleaños?
Reservar sesión
Vía Zoom
Reservar sesión
Vía Zoom
Reservar sesión