Venus en Aries está en exilio y quiere con prisa, con franqueza y con ganas de ganar. Te explico cómo amas, qué te atrae y cómo manejas el dinero.
Por Maria Fernanda Abreu, astróloga | | 6 min de lectura
Venus en Aries
FuegoElemento
CardinalModalidad
MarteRegente del signo
Expresa el afectoQué describe
ExilioDignidad de Venus
Casa y aspectosSe lee además con
Venus describe cómo quieres, qué te gusta y cómo te relacionas con el placer y el dinero. En Aries esa parte de ti funciona al ritmo de Marte, que rige el signo. Te atrae lo que te reta y decides rápido si alguien te gusta o no. Está en exilio, así que la paciencia, la espera y la negociación te cuestan más que a otras personas.
Te enamoras rápido y quieres ver resultados enseguida
Con Venus en Aries el deseo llega primero y la reflexión después. Si alguien te gusta, das el primer paso, escribes tú o propones el plan. Disfrutas la conquista y el momento en que todo es nuevo. Con el dinero pasa algo parecido. Ves unos zapatos, un viaje o un curso que te entusiasma y lo compras el mismo día.
El exilio indica que Venus está en el signo opuesto a Libra, uno de sus domicilios. Venus busca acuerdo y calma, y Aries busca acción y victoria. Por eso en la pareja podrías confundir la intensidad del principio con el vínculo. Cuando la relación entra en rutina, puede que sientas que algo se apagó, aunque solo cambió el ritmo.
Tu forma directa de querer tiene muchas ventajas
Dices lo que sientes sin rodeos. Si alguien te gusta lo sabe pronto, y eso ahorra meses de dudas y de mensajes ambiguos.
Le das energía a la relación. Propones la escapada del fin de semana, la cena distinta o el deporte en pareja, y el vínculo se mantiene en movimiento.
Defiendes a la gente que quieres. Si alguien critica a tu pareja o a una amistad en una reunión, eres quien sale a defenderla en voz alta.
Te recuperas rápido de las decepciones. Después de una ruptura lloras una semana entera, y al mes ya tienes ganas de salir otra vez.
Tomas decisiones de dinero con valentía. Te animas a pedir un aumento, a cambiar de trabajo o a invertir en tu propio negocio cuando otras personas todavía lo están pensando.
La impaciencia es tu punto débil en el amor y en las compras
Te aburres cuando la relación se vuelve estable. A los tres meses de noviazgo podrías empezar a buscar defectos porque ya no hay adrenalina.
Las compras impulsivas te pesan a fin de mes. Pagas con tarjeta el celular nuevo o el viaje en oferta y después descubres que no te alcanza para el alquiler.
Te cuesta ceder en una discusión. Cuando tu pareja propone otro plan, lo vives como una competencia y defiendes el tuyo aunque te dé igual.
Tu franqueza a veces hiere. Le dices a una amistad que su pareja no te cae bien en medio de la cena, y la conversación se corta de golpe.
Te atrae lo difícil. La persona que no responde o que tiene otra relación te interesa más que quien te busca con claridad.
Las ganas se te notan desde el primer mensaje
Ves una foto en una aplicación de citas y te gusta. Escribes tú primero, propones un café para esa misma semana y no esperas a que la otra persona dé el paso.
En una tienda eliges en cinco minutos. Sabes qué color te queda, lo pruebas una vez y pagas mientras quien te acompaña sigue mirando.
Cuando tu pareja tarda en responder, llamas directamente. Prefieres una conversación incómoda a quedarte con la duda toda la tarde.
En las cenas familiares te toca elegir el restaurante, porque en tu casa saben que decides rápido. Mientras el resto duda, tú ya hiciste la reserva.
Después de una discusión te enojas fuerte y a la hora ya se te pasó. Tu pareja todavía sigue con el disgusto encima y tú ya quieres ir al cine.
Pon una pausa corta entre el impulso y la decisión
Antes de una compra grande, espera cuarenta y ocho horas. Deja el producto guardado en el carrito y cómpralo si dos días después lo sigues queriendo.
Busca la novedad con la misma pareja. Un deporte nuevo, un viaje corto o una clase de baile en pareja le dan a tu Venus la emoción que pide sin cambiar de persona.
Cuenta hasta diez antes de responder un mensaje que te molestó. Escribe la respuesta, guárdala en borradores y mándala solo si una hora después te sigue pareciendo justa.
Separa cada mes una cantidad fija para tus gustos. Así compras lo que te entusiasma y el resto del presupuesto queda protegido.
Lleva la competitividad al deporte. Un partido semanal, correr o ir al gimnasio descarga esa energía y llegas a casa con más paciencia para tu pareja.
Marte y la casa de tu Venus completan esta lectura
Marte rige Aries, así que tu Marte dice cómo se expresa tu Venus. Con Marte en Tauro el impulso se vuelve más lento y sensual. Con Marte en Leo la pasión crece y te gusta sentir admiración. Como Venus nunca se aleja mucho del Sol, tu Sol está en Acuario, Piscis, Aries, Tauro o Géminis.
La casa donde cae tu Venus muestra dónde vives este impulso. En la casa 5 se nota en el romance y la diversión. En la 10 buscas relaciones que te ayuden a crecer en el trabajo. En la 2 se ve en cómo gastas. Una conjunción con Marte te da mucho magnetismo, y una cuadratura con Saturno te obliga a frenar y a construir despacio.
Lo que preguntan sobre Venus en Aries
¿Qué significa tener Venus en Aries?
Tener Venus en Aries significa que quieres con pasión, das el primer paso y decides rápido lo que te gusta. Está en exilio, así que tu reto es cultivar la paciencia cuando la relación entra en calma.
¿Cómo sé en qué signo tengo Venus?
Hace falta la fecha de nacimiento. Con la fecha basta para saber el signo, y la hora hace falta para saber en qué casa cayó.
¿Qué significa que Venus esté en exilio en Aries?
Que está en el signo opuesto a uno de los suyos. No lo hace peor, lo hace más costoso, porque el planeta y el signo quieren cosas distintas.
¿Venus en Aries se lee solo?
No. La casa donde cae dice en qué área de la vida aparece, y los aspectos cuentan qué otros planetas lo modifican.
¿Qué diferencia hay entre el signo solar y el de Venus?
El Sol es la identidad y Venus es una función concreta. Por eso alguien puede sentirse de una manera y funcionar de otra en este terreno.