La luna nueva en Piscis cae entre febrero y marzo y cierra la vuelta del zodiaco. Es buen momento para descansar, soltar y empezar algo con la imaginación.
Por Maria Fernanda Abreu, astróloga | | 6 min de lectura
La luna nueva en Piscis
AguaElemento
MutableModalidad
Júpiter y NeptunoRegente del signo
Finales de febrero o marzoCuándo cae
Una vez al añoCada cuánto
En VirgoSu luna llena
En esta luna nueva el Sol y la Luna están en el mismo grado de Piscis. Esa noche la Luna no se ve. Piscis tiene dos regentes, Júpiter como regente tradicional y Neptuno como regente moderno. Le dan un comienzo sensible y creativo. Habla de descanso, de espiritualidad, de arte y de compasión. También de lo que necesitas soltar antes de que empiece otra vuelta del zodiaco. Cae entre febrero y marzo.
Un comienzo suave que llega cuando sueltas el control
Piscis empieza cuando algo termina. Es el último signo del zodiaco, y su luna nueva tiene sabor a cierre y a comienzo a la vez. Los comienzos de estos días suelen ser sutiles. Puede ser una práctica de meditación, un proyecto artístico o un voluntariado. También la decisión de descansar más y dejar de cargar con todo.
Júpiter le da fe y generosidad. Neptuno le da imaginación y sensibilidad. Juntos traen un comienzo guiado por la intuición. La parte difícil es la confusión. Con Neptuno al frente es fácil perder los límites y decir que sí a cualquier persona que te pida ayuda. También es fácil evitar decisiones que necesitan una respuesta clara.
Lo que florece cuando le das espacio a la intuición
Una práctica de calma encaja con esta luna nueva. Meditar diez minutos, rezar si es parte de tu vida o caminar por el parque sin audífonos son buenas formas de empezar.
Un proyecto artístico aprovecha la imaginación de estos días. Retomar el dibujo, la música, la fotografía o la escritura sale con más facilidad que en otros momentos del año.
Una forma de ayudar a otras personas tiene el sello compasivo de Piscis. Un voluntariado, acompañar a un vecino mayor o donar lo que no usas son comienzos que se sienten bien.
Una rutina de descanso le da al cuerpo lo que pide. Acostarte más temprano, apagar el celular una hora antes de dormir o tomar una siesta el domingo son cambios sencillos.
Un cierre de etapa prepara el terreno para lo que viene. Terminar un proyecto viejo, despedirte de un lugar o escribir una carta que no vas a mandar deja el camino más despejado.
La confusión y los límites borrosos que pueden aparecer
Te puede costar poner límites. Dices que sí al favor del compañero, a la visita del familiar y a la llamada larga de una amistad, y te quedas sin tiempo propio.
Evitar lo que incomoda es tentador. Postergas la cita con el banco, dejas sin abrir el correo del trabajo o duermes de más para no pensar en el tema.
La confusión puede nublar decisiones importantes. Firmar un contrato, prestar dinero o empezar una relación sin información clara puede traer sorpresas después.
Idealizar a otras personas es un riesgo de estos días. Le atribuyes a tu pareja, a un jefe o a alguien que acabas de conocer cualidades que todavía no has visto.
La sensibilidad sube. Una noticia triste o una discusión ajena te afecta más de lo normal, y el ánimo cambia con facilidad a lo largo del día.
Así se nota Neptuno en la semana más sensible del mes
Sueñas más de noche que de costumbre. Al despertar recuerdas imágenes o sensaciones que te acompañan durante buena parte del día.
En el trabajo te cuesta concentrarte en los números. Te sale mejor lo que requiere creatividad, paciencia o trato con personas cara a cara.
Te conmueve una película, una canción o una conversación con alguien que acabas de conocer. Se te salen las lágrimas con más facilidad que otros días.
Alguien de tu familia o de tu entorno te pide ayuda y sientes el impulso de darlo todo. Lo haces aunque tengas poco tiempo para ti esa semana.
Te dan ganas de estar cerca del agua, de darte un baño largo o de pasar una tarde en casa escuchando música con la luz baja.
Una noche de pausa y dos semanas para cerrar con calma
Esa noche escribe lo que quieres soltar y lo que quieres cuidar en tu vida. Luego apaga el celular y date un rato de silencio antes de dormir.
En la primera semana termina algo que tengas pendiente, aunque sea pequeño. Entregar un trabajo, devolver un libro prestado o cerrar una conversación libera espacio.
Pon un límite concreto. Elige una hora a partir de la cual dejas de contestar mensajes de trabajo, o una ayuda que ya no te toca dar.
Dedica un rato a algo creativo sin buscar un resultado. Dibuja, canta, cocina sin receta o escribe lo que se te ocurra durante media hora.
Hacia la luna llena en Virgo, dos semanas después, ordena lo práctico. Es buen momento para revisar cuentas, horarios y pendientes que dejaste de lado mientras descansabas.
Júpiter y Neptuno en tu carta para leer este cierre
La casa donde cae esta luna nueva en tu carta muestra el terreno que se renueva. En la casa 8 podría tocar el dinero compartido o la intimidad. En la 1 podría tocar tu forma de presentarte. Después revisa con qué planetas tuyos forma aspecto. Si cae sobre tu Sol natal, lo que se mueve es tu dirección personal y tu forma de verte.
Sus dos regentes acompañan el comienzo. Revisa dónde están Júpiter y Neptuno en tu carta natal y qué casas tocan esos días. Ahí se ve dónde tu intuición pide más espacio. Unas dos semanas después llega la luna llena en Virgo, el signo opuesto. Esa luna llena muestra la otra cara, la del orden, los detalles y lo que se resuelve con las manos.
Lo que preguntan sobre la luna nueva en Piscis
¿Qué se puede empezar en la luna nueva en Piscis?
La luna nueva en Piscis es el Sol y la Luna en el mismo grado de Piscis, entre febrero y marzo. Es un buen momento para descansar, cerrar etapas y empezar proyectos guiados por la intuición.
¿Cuándo cae la luna nueva en Piscis?
Una vez al año, entre finales de febrero y mediados de marzo.
¿Por qué cuesta concentrarse en la luna nueva en Piscis?
Porque Neptuno disuelve los bordes. Sirve para soltar y no para decidir con datos.