La luna nueva en Tauro cae entre abril y mayo y es buena para empezar lo que quieres que dure. Habla de dinero, del cuerpo y de lo que te da estabilidad.
Por Maria Fernanda Abreu, astróloga | | 6 min de lectura
La luna nueva en Tauro
TierraElemento
FijoModalidad
VenusRegente del signo
Finales de abril o mayoCuándo cae
Una vez al añoCada cuánto
En EscorpioSu luna llena
En la luna nueva el Sol y la Luna están en el mismo grado del mismo signo. Esa noche la Luna no se ve. En Tauro el comienzo es lento y firme. Venus, su regente, le pone gusto por lo que se puede tocar. Así que habla de tu dinero, de tus pertenencias, de tu cuerpo y de construir poco a poco algo que te dé seguridad. Cae entre abril y mayo.
Un comienzo con los pies en la tierra y el bolsillo a la vista
Esta luna nueva trae comienzos que se construyen ladrillo a ladrillo. Pide constancia antes que velocidad. Lo que empiezas ahora gana fuerza con la repetición, como ahorrar una cantidad fija cada mes o regar el mismo huerto cada mañana. Es un buen momento para ordenar tus finanzas y darle forma a lo que te da tranquilidad material.
Venus, su regente, mete el placer en la cuenta. Tauro disfruta la buena comida, la ropa cómoda y una casa que huele bien. Por eso el comienzo también toca lo que valoras y lo que te hace sentir a gusto en tu cuerpo. La pregunta de fondo es sencilla. ¿Qué te da paz y cuánto de tu dinero y de tu tiempo le dedicas?
Lo que vale la pena sembrar para que crezca despacio
Un plan de ahorro con una cifra fija y un día fijo arranca bien ahora. Aunque la cantidad sea pequeña, empezarlo con esta luna nueva le da la constancia que Tauro sabe mantener.
Una forma nueva de ganar dinero con lo que ya sabes hacer encaja con este comienzo. Vender tus postres, cobrar por arreglos de costura o dar clases de lo que dominas son buenos ejemplos.
Un hábito que cuide el cuerpo sin exigirle de más dura cuando empieza despacio. Cocinar en casa, acostarte a la misma hora o caminar después de comer son cambios que se quedan.
Un arreglo en tu casa que te haga sentir a gusto rinde mucho estos días. Cambiar el colchón, poner plantas en el balcón o pintar el cuarto suma más que una remodelación que nunca arranca.
Revisar qué cosas tienes y cuáles usas libera espacio. Vender la bicicleta que no sacas o regalar la ropa que ya no te pones a veces deja también un poco de dinero.
La terquedad y el apego que frenan el arranque
Te puede costar cambiar lo que funciona a medias. Sigues con el mismo plan de celular caro o con el mismo banco por pura costumbre, aunque sabes que hay opciones mejores.
Es fácil confundir seguridad con acumulación. Comprar para sentirte bien o guardar cosas por si acaso da una calma rápida. Después esa calma pesa en la cuenta a fin de mes.
Tauro necesita certezas antes de moverse, y esa pausa se puede alargar demasiado. Mientras lo piensas, la oportunidad de trabajo o el alquiler que te gustaba se van.
Aferrarte a una rutina que ya no te sirve es otra trampa. El mismo camino al trabajo, la misma comida y el mismo horario dan calma, pero también te dejan en el mismo lugar.
Las conversaciones de dinero en pareja o en familia pesan más estos días. Quién paga qué, a quién se le presta y cuánto se gasta en la casa pueden salir con más tensión.
Las señales de Tauro en tu cuenta y en tu mesa
Revisas el saldo más veces de lo normal. Te pones a calcular cuánto necesitas al mes para vivir sin sobresaltos y cuánto podrías guardar.
Te dan ganas de cocinar algo con calma y poner la mesa bonita. A lo mejor compras ese queso bueno que casi nunca te das el gusto de probar.
En el trabajo prefieres terminar bien una tarea antes que empezar tres. Te molestan los cambios de último minuto y los planes que se deciden sobre la marcha.
Con tu pareja aparecen ganas de cercanía física y de abrazos largos. Una tarde en casa con una película y algo rico para comer se vuelve el mejor plan de la semana.
En casa te dan ganas de ordenar el clóset y limpiar la cocina a fondo. También arreglas por fin la silla que cojea desde hace meses.
Tareas concretas para la noche de Tauro y los días que vienen
Esa noche anota cuánto entra y cuánto sale de tu dinero en un mes normal. Con esa cifra delante elige un solo cambio que puedas mantener, como apartar un monto fijo cada quincena.
En la primera semana abre la cuenta de ahorro o cancela la suscripción que no usas. También puedes llamar al banco para revisar las condiciones de tu tarjeta.
Elige un placer sencillo y conviértelo en costumbre. Un café con calma el sábado, una ducha larga o flores en la mesa te recuerdan que disfrutar también cuenta.
Empieza algo con el cuerpo que puedas repetir sin esfuerzo. Estirarte diez minutos al despertar o caminar a la misma hora cada día ya es un buen comienzo.
Hacia la luna llena en Escorpio, dos semanas después, revisa lo que compartes con otras personas. Deudas, préstamos, gastos en común con tu pareja o una herencia pueden pedir una conversación clara.
El lugar de tu carta donde Tauro pone los cimientos
En tu carta, la casa donde cae esta luna nueva señala el terreno que se renueva. En la casa 6 podría tocar tu rutina de trabajo, en la 11 tus amistades y tus planes con otras personas. Después revisa con qué planetas tuyos forma aspecto. Si cae sobre tu Luna natal, lo que se mueve es tu necesidad de sentirte a salvo y lo que buscas en tu casa.
Venus, su regente, acompaña este comienzo. Mira dónde está en tu carta natal y por qué casa pasa esos días. Ahí se ve qué te da gusto y hacia dónde va tu dinero. Unas dos semanas después llega la luna llena en Escorpio, el signo opuesto. Esa luna llena muestra la otra cara, la de lo que compartes y lo que te toca soltar.
Lo que preguntan sobre la luna nueva en Tauro
¿Qué se puede empezar en la luna nueva en Tauro?
La luna nueva en Tauro es el Sol y la Luna en el mismo grado de Tauro, entre abril y mayo. Marca un buen momento para empezar planes de dinero, de cuerpo y de estabilidad que crecen con constancia.
¿Cuándo cae la luna nueva en Tauro?
Una vez al año, entre finales de abril y mediados de mayo.
¿Por qué no se siente nada el día de la luna nueva en Tauro?
Porque Tauro es lento a propósito. Lo que empieza aquí se nota tres semanas después y no el mismo día.