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Revolución solar
Qué se enciende cuando el Sol de tu año cae en una de las casas con más mala fama, y por qué casi siempre se vive mejor de lo que asusta.
Por Maria Fernanda Abreu, astróloga | | 8 min de lectura
Con el Sol en la casa 12, la 8 o la 6 de tu revolución solar, tu año pone la atención en lo que pasa a puerta cerrada, en el dinero que compartes o en tu cuerpo y tu rutina, y cuánto pesa depende de qué más se junte en esa zona. Buscas el Sol de tu revolución, ves que cayó en una de esas casas y el año ya te da miedo. Pasa muchísimo, y con la información completa delante el año se ve bastante más manejable.
El Sol de la revolución marca la zona de tu vida donde más se te nota el año y adonde va buena parte de tu energía. Las casas son las doce áreas en que se reparte una carta, y la casa del Sol es una de las cuatro piezas que más pesan al leer el año, junto con la casa de tu carta natal donde cae el ascendente, la casa donde se juntan tres o más planetas y la casa de Marte. Si quieres el orden completo, lo tienes en cómo leer tu revolución solar paso a paso.
La calculadora dibuja la rueda doble, con tu revolución por fuera y tu carta natal por dentro, así que ves de un vistazo en qué casa cae cada pieza. Gratis.
La casa 12 es la zona de lo que ocurre a puerta cerrada. Tratamientos, trámites que se alargan, procesos que todavía no puedes contar y gente que opina de ti sin que estés delante.
Con el Sol ahí, el año se juega en la preparación, y estas escenas son muy de casa 12.
La trampa de esta casa es creer que pierdes el tiempo porque todavía no tienes nada que enseñar. Ese trabajo que no se ve es justo el que el año te pide.
La casa 8 arrastra mala fama desde hace siglos, porque se le colgó el tema de la muerte y se le quedó pegado. Lo que se activa con el Sol ahí es el dinero que no es solo tuyo, como un préstamo, una hipoteca, una herencia, la cuenta compartida, la deuda que arrastras o el socio que entra o se va.
También trae finales, de los que se firman. Un contrato que se termina, una relación que ya venía acabándose o una casa que se vende.
De las tres casas es la más llevadera, y su riesgo más habitual es que el dinero se te vaya más rápido de lo previsto. La trampa es firmar con prisa para quitarte la incomodidad de encima, así que lee dos veces cada papel antes de ponerle tu nombre.
La casa 6 es el trabajo de todos los días y el cuerpo que lo aguanta. Van juntos porque en la práctica nunca se separan.
Con el Sol ahí, el año se decide en lo pequeño y repetido, en el horario, las horas de sueño, el ambiente de la oficina o del taller y lo que haces el lunes y vuelves a hacer el martes.
En esta casa es fácil caer en aguantar hasta que el cuerpo te pare por su cuenta. Escucharlo a tiempo hace el año mucho más llevadero.
El Sol en la casa 12 o en la casa 6 cuenta, porque es una de las cuatro piezas que marcan el tema del año, y aun así casi nunca describe un año malo. Lo que cambia cuánto protagonismo tiene es cuántas de esas piezas se juntan en la misma zona.
Cuando el Sol se junta con una de ellas, ese tema pasa a ser el titular del año, uno que te pide organizarte con más calma y darte más tiempo. La casa 8 pesa menos, salvo que se junten varios planetas en ella.
Los planetas lentos, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón, cuentan bastante menos que estas cuatro piezas, aunque si se pueden dejar fuera de esas casas, mejor. Y hay posiciones que ayudan y se buscan a propósito. Júpiter en la casa 12 del año funciona como un colchón que te ayuda a resolver lo que se complica, y Venus en la casa 6 es de las posiciones que mejor acompañan un año en que la salud pide atención.
Queda una palanca más, que es dónde pasas el cumpleaños. El lugar donde estés en el instante del retorno mueve el reparto de las casas, así que el Sol puede salir de la 12 o de la 6 con el viaje adecuado. Te lo explico en qué cambia en tu revolución solar en otro país.
Con una carta de ejemplo, la de una persona nacida en Caracas, se ve también la otra cara. En casa, su Sol del año cae en la casa 11, la de los amigos y los apoyos, y el ascendente del año en su casa 12 natal. En Ciudad de México el ascendente pasa a la casa 11 natal, y el Sol baja a la casa 12 de la revolución. Por eso una ciudad se elige mirando las cuatro piezas a la vez.

Casi siempre, quien llega con miedo a su casa 12 viene de leer tres blogs que hablan de enemigos ocultos y de pérdidas. Esa lectura existe y tiene siglos encima.
Lo que veo en cartas de personas reales es más sencillo. Son años con poca vida pública y mucho trabajo que no se ve desde fuera. Y a bastante gente le tocan justo antes del año que cambia todo de sitio, el de la mudanza, el negocio que abre o el título que por fin sale.
Adelántate al tema, que es mucho más cómodo que esperar a ver qué pasa.
Abre tu revolución en la calculadora y cuenta cuántas de las cuatro piezas caen en esa zona. Con una, tienes un año que pide orden en ese tema. Con dos o más, vale la pena mirarlo con calma y con tiempo, antes del cumpleaños, y en la consulta de Revolución Solar lo leemos pieza por pieza con tu carta natal.
No. Pide atención, porque la casa del Sol es una de las cuatro piezas que marcan el tema del año, y suele traer un año más hacia adentro, de trabajo que no se ve, de trámites y de preparación. Gana protagonismo si además el ascendente del año, varios planetas juntos o Marte caen en la misma zona.
Que el año mueve el dinero que no es solo tuyo, como préstamos, herencias, hipotecas o cuentas compartidas, y también los finales que se firman. Es la más llevadera de las tres casas con mala fama, y su riesgo habitual es que el dinero se vaya más rápido de lo previsto.
El año se decide en la rutina, el trabajo diario y el cuerpo que lo aguanta. Es un buen año para ordenar horarios, cuidar el descanso y hacer las revisiones médicas que tenías pendientes.
Sí, pasando el cumpleaños en otra ciudad. El lugar donde estás en el instante del retorno decide el reparto de las casas, y con el viaje adecuado el Sol puede caer en otra casa.
En la consulta de Revolución Solar cruzamos todas las piezas de tu revolución con tu carta natal y marcamos en el calendario las fechas que más pesan en tu año.
Maria Fernanda Abreu, astróloga profesional, fundadora de Espacio de Mafe.
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