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Astrocartografía
La discusión persigue a cada frase, y hay una manera concreta de descargar eso antes de que estalle.
Por Maria Fernanda Abreu, astróloga | | 3 min de lectura
Se dice lo que no tocaba, delante de quien no tocaba, y con una frecuencia que llama la atención. Esa es la marca de este encuentro de líneas, y quien lo atraviesa suele salir de ahí con un buen puñado de lecciones sobre las ventajas de callarse.
Según cómo estén Mercurio y Marte en tu carta natal, este cruce se vive como una chispa que ayuda o como un roce constante.
Antes que nada, la salida. Este es un buen sitio para cualquier trabajo activo o duro, del esfuerzo manual al deporte de competición, y hasta una tarea sencilla se puede convertir aquí en una hazaña. Ese gasto físico disuelve buena parte de la belicosidad y de la irritación que de otro modo se quedan dentro buscando salida.
La discusión parece acompañar a todo lo que se dice, y mirado con calma se entiende por qué. La gente reacciona sobre todo al aire de quien va buscando pelea y a cierta arrogancia, no siempre intencionada, sostenida por frases que presumen y provocan.
Y aun así las metas suelen alcanzarse, porque las ideas van con músculo detrás. La pluma pesa más que la espada mientras alguien la dirija bien, y en esta zona eso se comprueba a menudo.
Cuando toda esa carga no encuentra salida hacia fuera, se nota en los nervios y en un cuerpo que pide más descanso del habitual. La prisa también juega en contra al conducir, al viajar o al manejar maquinaria, así que conviene darse unos minutos antes de arrancar y no hacer las cosas en caliente.
El trato social pide una advertencia aparte, porque estas dos fuerzas juntas hacen que quien habla parezca tener malos modos y hasta mala intención aunque no la tenga. Los detalles abruman, y de ahí a no soportar una crítica hay un paso corto. Es una zona que pide más a quien llega ya sin sosiego, y tener cerca gente prudente funciona como freno.
A cambio se desarrolla una habilidad manual notable, de modo que quien ya tenía algo de maña con la carpintería o con cualquier oficio de manos encuentra aquí más terreno que problema. El instinto competitivo se afila y con él un olfato para promocionarse y para venderse, y con un poco de moderación eso convierte a la persona en ambiciosa y astuta en vez de en atropellada.
Suele haber una ciudad asociada a esa escena. El mapa completo dirá si esta combinación pasaba por ahí, y calcularlo no cuesta nada.
Se vuelve directa hasta el exceso, con frases que presumen y provocan sin que haya intención. La discusión suele llegar detrás de muchas conversaciones.
Con esfuerzo físico. El trabajo duro, el deporte de competición y cualquier tarea que exija cuerpo consumen la irritación antes de que encuentre otra salida.
La prisa, en especial al conducir, al viajar o con maquinaria, y los nervios que se acumulan cuando la irritación no sale. Darse unos minutos antes de actuar y gastar energía con el cuerpo ayuda a llevarlo con calma.
Destreza manual y buen ojo para promocionarse. Quien tenía algo de maña con un oficio de manos suele desarrollarlo más rápido de lo habitual.
A quien llega ya con los nervios de punta o sin calma, porque el lugar añade presión donde hacía falta lo contrario. Rodearse de gente prudente actúa como freno.
Hay destinos que sostienen la intensidad y otros que la disparan. Una sesión de astrocartografía sirve para saber en cuál de los dos estás pensando.
Maria Fernanda Abreu, astróloga profesional, fundadora de Espacio de Mafe.
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